LA MEJOR PELÍCULA DEL SIGLO XXI

Viajando ves la vida como un presentador en off, como un espectador de una película, la mejor película del siglo XXI y probablemente de la historia. La historia de la humanidad y la historia de tu vida. Viajando se ve el mundo desde otro lado, desde el lado de los que están haciendo cosas y a la vez de los que observan.

Haz algo

En la película de tu vida viajar te hace darte cuenta que mientras tú estás observando todo el mundo está haciendo algo. Es como alguien diciéndote espabila, deja de creerte todas aquellas historias de éxito que ponen en la tele en la que de la noche a la mañana te conviertes en una estrella del pop y empieza a construir tu mundo.

Y de golpe empiezas a crear

Ya no te vale una vida de sueños, ahora te vale una vida de verdad. Una vida de esfuerzo, pero no un esfuerzo banal, se trata de un esfuerzo por construirte una vida digna una vida real en la que tu eres el protagonista y no el observador.

MI PAÍS ES MEJOR QUE EL TUYO

No falla, viajas por el mundo y todos creen que su país es el mejor. Los franceses creen que su comida es la mejor, los argentinos que su té es el mejor, los españoles que su vino es el mejor, los alemanes que su cerveza es la mejor y así podríamos llevarnos un largo etcétera de países y cosas en lo que son los mejores.

El onanismo occidental

No me canso de escuchar lo bueno que es el país de cada uno y no creo que sea culpa nuestra sino de ese onanismo occidental que nos hace identificarnos en términos de mejores y peores. Yo creo que lo mejor que he aprendido de viajar es que mi país no es mejor que ningún otro sino que cada país y cada persona es diferente y hay que saber apreciarla.

Viajar te hace humano

No sabría muy bien como definir ese sentimiento pero lo llamaría nacionalismo común. Todas las naciones, todas las personas son únicas e impresionantes siempre que permitan vivir a los otros. Así que si, tu país es el mejor pero ver otros países te hace descubrir que todos los otros países también son los mejores.

YO NO PUEDO DEJARLO TODO E IRME

Creo que lo más duro de los no puedo son los no lo pruebo, es decir, no soy de los que cree que si quieres puedes porque obviamente hay muchas cosas que por mucho que quieras no podrás hacer. Aun así me gusta dar oportunidades y de hecho por eso llame a mi proyecto Viajando Sin Planes, no se trata tanto de no saber donde voy a dormir mañana sino más bien de vivir sin planes, de ir probando, de dejar que la vida te lleve.

La vida viajera no es para mi

A veces parece que al otro lado de la vida de 8 a 5 solo exista el abismo y no es realmente así. Yo no te digo tiralo todo a la basura y vete vivir la vida locamente hasta que no te quede ni una gota de oxígeno que respirar, ni mucho menos. Te estoy diciendo prueba, intenta vivir otra vida, no tiene porque ser la tuya, ni siquiera tiene que gustarte pero pruébala porque si no lo haces nunca vas a saber si esa vida es para ti.

Si crees que es imposible, lo será

Es cierto, existen muchas cosas imposibles pero des de luego acabar con un trabajo poco prometedor, una vida bastante rutinaria y una libertad que no sabemos en que utilizar que no sea en gastar dinero no parece de aquellas cosas que son imposibles. No me parece muy imposible comprarse un vuelo e irse a dar una vuelta por el mundo, ni siquiera tienes que saber cuando volverás, como si vuelves al cabo de un mes. Date la libertad de viajar sin planes y ver que pasa, tu casa siempre estará allí.

En la publicación ¿Qué te parece dejarlo todo atado e irte a viajar por el mundo? cuento como fue ese proceso para mí.

LO SIMPLE DE LA VIDA SOLO SE VE SI VIAJAS

“Viajando aprendí que no necesitaba de ninguno de los privilegios de la vida occidental para ser feliz, más al contrario necesitaba despojarme de ellos”

Quizá era tan simple como eso, salir, ver mundo, hablar con personas que viven diferente a mí. ¿Claro cómo iba a entender eso en mi casa? Rodeado de la misma gente, a menudo rodeado de el mismo pensamiento, los mismos gustos y las mismas necesidades personales.

¿Qué me falta?

A menudo me preguntaba eso, bueno probablemente a menudo me lo sigo preguntando y creo que es lo que me hace avanzar. Estaba claro que en mi casa me faltaba algo y no, no era mi “media naranja” me faltaba entender porqué mi vida era así y no aceptarla de por sí.

Viajando entendí

Viajando entendí que la vida no se formaba solo de una carrera profesional, de un montón de objetivos vitales encarados a aumentar tu poder adquisitivo y una borrachera cada dos o un sábado. La vida tenía algo más y era mucho más simple que eso, la vida tenía una esencia que descubrí viajando pero que me enseñaron aquellos que vivían en los lugares que visitaba.

La vida era más simple

Yo iba con los tópicos occidentales en mi cabeza del estilo “son tan pobres y aun así sonríen”, parecía una relación causa efecto, pero en realidad la única causa efecto que había en esa frase era mi ignorancia para creer que esa fuera la razón. No tenía nada que ver, no eran pobres, no son pobres, viven simplemente y viceversa.

La vida es más simple

Eso es lo que aprendí, daba igual cuanto dinero tuvieras si aprendías que la vida era disfrutar de aquello que te rodeaba, compartir con las personas que te acompañan indistintamente del color, proveniencia, problemas mentales o sociales que tuvieran. Todo el mundo estaba incluido en esa vida, desde el más pobre hasta el más rico, desde el más “normal” hasta el más “extraño”, no había maldad y eso a día de hoy es lo que aprendí y lo que intento enseñarme cada día.

VIAJAR NO ES LO ÚNICO QUE COMPRAS Y TE HACE MÁS RICO

“Viajar no te hace más rico, te hace más libre”

“Viajar es la única cosa que compras y te hace más rico” ” Si viajar fuese gratis no me volverías a ver” “Si ganara la lotería me iría a viajar por el mundo”

No se acaban, los tópicos sobre viajar y el dinero nos persiguen por todas partes y no son más que la prueba de un problema que tenemos: ¿Queremos viajar cueste lo que cueste? Ni mucho menos, la realidad es que tenemos una obsesión con el dinero y como toda buena adicción se interpone entre nosotros y nuestros objetivos o sueños.

Yo que pensaba que viajando solo me encontraría pijos, ricos y algún rey descarriado

Debería añadir, nótese la ironía, pero ya el subtítulo se me hacía párrafo. Viajando no te encuentras un montón de ricos sino más bien un montón de gente a la que por mucho o poco que tengan han antepuesto su sueño al dinero.

Lo que descubrimos

Lo que pasó es que de golpe nos dimos cuenta que el dinero no era más que una trampa y empezamos a ser libres. En parte todos sabemos que el dinero es como una cadena que nos ata y no nos permite hacer lo que queremos hacer, lo que pasa que viajando esa cadena se convierte en una goma elástica, quizá nunca te desates pero a medida que la estiras tu distancia a ella se va haciendo más grande.

Solo puedes descubrir esto si empiezas a viajar

Esto va bastante relacionado con aquél post que escribí titulado No hablamos el mismo idioma no descubres esto hasta que empiezas a viajar, pero una vez lo descubres el dinero ya no te vuelve a atar.