HABLEMOS DE CAMBIAR EL MUNDO

No se trata de un lema político para solucionar el problema Catalunya-España, ni el eslogan publicitario de un banco que te echa a hostias de tu casa si no puedes pagar. Se trata de lo que descubrí viajando y que en realidad todos queremos y necesitamos hacer, hablar.

Queremos hablar

Queremos hablar de nosotros, de nuestro futuro, de nuestra vida, de nuestros sentimientos de la humanidad, del mundo y en general de todo aquello que nos es común como personas. Queremos descubrirnos y cuestionarnos, explorarnos y perdernos, queremos hablar de ti, de mi y de todo.

Conversaciones viajeras y no viajeras

Yo pensaba que lo de hablar de todo eso solo era cosa de viajeros pero en realidad no lo es. Es cosa de todos aquellos que se han liberado de las trabas sociales. De solo hablar de alcohol, hombres y mujeres, de fiesta. Se trata de aquellas conversaciones que teníamos cuando queríamos cambiar el mundo, como si aun no lo quisiéramos.

Viajando vuelve el revolucionario que hay en ti

No se si fue el libro Diarios de motocicleta del Che Guevara que un día cayó en mis manos o la obvia desigualdad que existe entre aquellos que hemos nacido donde lo tenemos todo y aquellos que ves viviendo entre todas las miserias que el mundo occidental no quiere ver. No se trata de volverse comunista (el comunismo y el capitalismo están acabados por una simple razón, se crearon para un sistema político y económico que no consideraba la que probablemente sea la mayor revolución de la humanidad, la revolución tecnológica). Se trata de volvernos más humanos, de cambiar el mundo entre todos y no entre jeques, reyes y algún que otro presidente loco mediocráticamente elegido.

Hablemos

Hablemos de lo que nos une, hablemos en el bar o hagámoslo tomando un mate, expresemos nuestros sueños y nuestras dudas más personales y si no te atreves a hacerlo en tu casa, viajemos…

VIAJAR ES LA RELIGIÓN MÁS POTENTE DEL MUNDO

“Viajar nos une como humanos y tiene la grandeza de hacer libre a todo el mundo, viajar es en realidad la religión del siglo XXI”

Si algo he aprendido de las religiones mientras viajo, es que indiferentemente de lo muy injustas, irracionales y peligrosas que son unen. Unen a la gente en torno a una pasión de la misma forma que une un equipo de fútbol entre sus aficionados.

Viajar es como una religión

Viajar une, los viajeros son una comunidad que se ayuda, que siempre tiene temas de conversación, que quieren cambiar el mundo, encontrar el significado de su vida… Viajar es como una religión con la diferencia que no tiene estamentos que lo controlen, no tiene ni dioses, ni reyes, capellanes, ni monjes. Nadie es maestro o discípulo sino que todos son peones o todos son reyes, tanto da que da lo mismo.

Viajar es la religión más potente del mundo

Viajar nos une pero lo mejor es que no nos divide, ni por razas, ni por creencias, ni por lugar de nacimiento, ni por nada de nada. Esa es la gran virtud, cada uno viaja como quiere, con quien quiere, cuando quiere y nadie es más viajero que el otro. Por eso me atrevo a decir que viajar es la religión que nos puede unir como humanos.

¿Te unes?

REMOVER TUS CIMIENTOS

No sé cuantas veces renegué de todo lo espiritual, me reí del yoga o me burlé de todo lo que tuviera que ver con encontrar la paz interior. Aun a día de hoy no practico yoga, ni creo en esa gente que súbitamente se ven iluminados o guiados por religiones como el budismo. Sin embargo, es cierto que esconden algo. Detrás de todo ese manto de control de la población e hipocresía que todas las religiones hasta este siglo han mantenido, el budismo en su más pura esencia y creo que lo relata muy bien y dándole un aproche muy actual y científico Karen Armstrong en su novela “Buda: Una biografía” tiene una base muy diferente de la que podemos aprender en nuestra vida diaria.

No te quiero descubrir el Budismo

Karen Amstrong premio nobel lo puede hacer mejor que yo, sin embargo viajar te hace descubrir tu parte más interior y espiritual. Viajando y especialmente viajando solo, te encuentras frente a ti, horas y horas y horas. Estás horas más que ser aburridas son para ti, para descubrirte interiormente, para pensar todo aquello que en nuestra ajetreada vida moderna no nos da tiempo a pensar.

Un nuevo mundo

¿Cuántas preguntas evitamos?¿Cuantas dudas existenciales directamente borramos de nuestra mente tal y como llegan? Me acuerdo de una conversación que tuve con un chico recién llegado de estados unidos, él conversaba conmigo y otros viajeros y hablaba sobre cuál era la razón de la existencia humana. A mí siempre me gusta ponerle puntos a las is y le pregunté -¿Te has preguntado si existimos?- Vale hay que reconocer que la pregunta es casi inútil de lo imposible que es de contestar, pero la respuesta fue lo más interesante -Bueno pero eso es demasiado- Fue una evasiva como diciendo no quiero preguntarme eso porqué podría remover mis cimientos.

Los cimientos

El ejemplo es exagerado pero creo que llega al punto dónde se mezclan lo espiritual, lo vital y la realidad científica y tecnológica en la que vivimos. Hay que remover nuestros cimientos, viajar los remueve, conocer nuevas culturas, nuevas religiones los remueve. El budismo removió mis cimientos y los de mucha gente o quizá el error es considerarnos un sólido edificio de cemento antes que una estructura moldeable que se va adaptando a la vida.

¿Viajar para cuestionárselo todo?

El punto final no es encontrar la iluminación como Gautama hizo, sino hacer lo que él hizo para acabar descubriendo que ese era su camino. Vivir todas las vidas posibles, encontrarse con su yo verdadero y alcanzar su paz aquella que el llamo nirvana y que para uno puede ser algo diferente. Viajar es probablemente la manera más clara de poder vivir todas esas vidas, viajar es darte la oportunidad de vivir como quieras.

TODOS VIAJAN MENOS TÚ

El título suena un poco provocativo, pero esa es mi intención, provocarte para que te vayas de viaje. No te puedes creer cuanta gente viaja, ni siquiera me lo creo yo. El tema de como viajan es a parte de esta publicación de eso podemos hablar otro día. Pero es que todo el mundo viaja, los hostales están repletos de ingleses, franceses, nórdicos, argentinos, chilenos y en menor medida el resto de países occidentales. Viajar está a la orden del día en occidente y aunque a ti te parezca un mundo miles de personas ya lo están haciendo.

Estaban todos menos yo

Una de las experiencias más chocantes que tuve al llegar al sudeste asiático fue la de encontrarme a “medio mundo” permíteme la expresión, viajando. Me recordó a aquella canción de Sabina que decía “estaban todos menos tú” aunque el significado no tenga nada que ver ¿pero acaso las canciones no toman el significado que nosotros les queramos dar?

El momento oportuno

Casi se podría decir que había llegado tarde a la fiesta, pero no, la fiesta también estaba montada para mí. El mundo viajero no es una fiesta exclusiva de Channel, más bien las fiestas del pueblo, dónde todos son bienvenidos a cualquier hora. Había llegado en el momento oportuno y la verdad es que el momento oportuno empezó hace ya muchos años y no creo que acabe en ningún momento. Quizá en el momento que se acabe la humanidad, bueno pensándolo bien quizá no quede tanto.

El momento oportuno es siempre, el momento oportuno es ¡ya!

Siempre será un buen momento para viajar pero si ya lo tienes en la cabeza es que este es tu momento. Es exactamente eso, no se trata de que momento sea afuera sino de que momento es dentro de ti.

Sigue leyéndote la publicación sobre El secreto de cómo dejarlo todo e irte a viajar por el mundo

VIVIR VIAJANDO

Vivir viajando no es una decisión que se tome un día de golpe, cuando compras tu billete y te vas. Vivir viajando es una decisión que se toma cada día. Por eso viajo sin planes, porque es la única manera de vivir viajando.

¿Cuantos quisieron y no lo hicieron?

Es complicado decir cuando realmente empecé a viajar, pero en todo este tiempo he conocido a tantos/as viajeros/as que prometieron su vuelta y tuvieron que volver a pesar de que obviamente su corazón les pedía continuar. Esa situación no dura mucho, yo también la viví a medio camino de Santiago cuando me tuve que volver para seguir trabajando. Solo fue un alto en el camino, un año más tarde cogí el billete para Asia y me fui pues obviamente era adicto a ese estilo de vida.

Viajar es adictivo pero hasta cuando

Viajar es adictivo, pero también tiene sus pausas. Vivir viajando significa pararse y evaluar como conjugar tu vida real y tu vida viajera ¿o puedes hacer de tu vida viajera y tu vida real una misma conjugación?

No hay una receta mágica pero seguro que si no coges tu vuelo y te vas, nunca sabrás si las puedes conjugar. De eso se trata, empiezas a viajar y lo que sea que este por venir vendrá…

Lectores y oyentes

La inspiración de esta publicación viene de los mensajes de los lectores de este blog. No dudes en escribirme, vuestras dudas son también mi inspiración.