EUROPA ES UN TIMO

Creo que la única cosa buena que nos ha traído Europa y en concreto esa prometedora Unión Europea que nos iba a dar progreso, derechos, trabajos dignos y libertad es la libre circulación de las personas. Vaya para eso no hace falta ni ser de la Union Europea con ser blanco y de un país del “primer mundo” ya vale.

¿Dónde está el trabajo digno?

Parece que con lo del progreso se trajeron los nombres modernos, las empresas internacionales, la vida ordenada, respetuosa con el medio ambiente, la sanidad de calidad y muchas veces pública (tristemente sigue sin ser un servicio 100% público). Esas cosas están muy bien, pero ¿y los salarios? ¿Quién a día de hoy puede decir que tiene una carrera prometedora, un salario digno y un proyecto profesional de por vida?

Yo no sé si podría vivir tu vida

Eso me dice mucha gente, y a la publicación anterior me remito. Pero la verdad es que te daría la razón, tú no estás hecho/a para la vida viajera pues tampoco soy de pelearme con los que se aferran a sus creencias por encima de todo. Lo que pasa es que realmente me pongo a sopesar y entiendo que te guste la vida occidental, pero claro luego me pongo a mirar lo que esta nos está prometiendo a todas y cada una de las personas que vivimos en él y pienso: “hombre la vida viajera te da incertidumbre, pero es que la vida Europa no te da más que la ilusión de un futuro mejor que hace 20 años que no llega”

YO NO PUEDO DEJARLO TODO E IRME

Creo que lo más duro de los no puedo son los no lo pruebo, es decir, no soy de los que cree que si quieres puedes porque obviamente hay muchas cosas que por mucho que quieras no podrás hacer. Aun así me gusta dar oportunidades y de hecho por eso llame a mi proyecto Viajando Sin Planes, no se trata tanto de no saber donde voy a dormir mañana sino más bien de vivir sin planes, de ir probando, de dejar que la vida te lleve.

La vida viajera no es para mi

A veces parece que al otro lado de la vida de 8 a 5 solo exista el abismo y no es realmente así. Yo no te digo tiralo todo a la basura y vete vivir la vida locamente hasta que no te quede ni una gota de oxígeno que respirar, ni mucho menos. Te estoy diciendo prueba, intenta vivir otra vida, no tiene porque ser la tuya, ni siquiera tiene que gustarte pero pruébala porque si no lo haces nunca vas a saber si esa vida es para ti.

Si crees que es imposible, lo será

Es cierto, existen muchas cosas imposibles pero des de luego acabar con un trabajo poco prometedor, una vida bastante rutinaria y una libertad que no sabemos en que utilizar que no sea en gastar dinero no parece de aquellas cosas que son imposibles. No me parece muy imposible comprarse un vuelo e irse a dar una vuelta por el mundo, ni siquiera tienes que saber cuando volverás, como si vuelves al cabo de un mes. Date la libertad de viajar sin planes y ver que pasa, tu casa siempre estará allí.

En la publicación ¿Qué te parece dejarlo todo atado e irte a viajar por el mundo? cuento como fue ese proceso para mí.

LO SIMPLE DE LA VIDA SOLO SE VE SI VIAJAS

“Viajando aprendí que no necesitaba de ninguno de los privilegios de la vida occidental para ser feliz, más al contrario necesitaba despojarme de ellos”

Quizá era tan simple como eso, salir, ver mundo, hablar con personas que viven diferente a mí. ¿Claro cómo iba a entender eso en mi casa? Rodeado de la misma gente, a menudo rodeado de el mismo pensamiento, los mismos gustos y las mismas necesidades personales.

¿Qué me falta?

A menudo me preguntaba eso, bueno probablemente a menudo me lo sigo preguntando y creo que es lo que me hace avanzar. Estaba claro que en mi casa me faltaba algo y no, no era mi “media naranja” me faltaba entender porqué mi vida era así y no aceptarla de por sí.

Viajando entendí

Viajando entendí que la vida no se formaba solo de una carrera profesional, de un montón de objetivos vitales encarados a aumentar tu poder adquisitivo y una borrachera cada dos o un sábado. La vida tenía algo más y era mucho más simple que eso, la vida tenía una esencia que descubrí viajando pero que me enseñaron aquellos que vivían en los lugares que visitaba.

La vida era más simple

Yo iba con los tópicos occidentales en mi cabeza del estilo “son tan pobres y aun así sonríen”, parecía una relación causa efecto, pero en realidad la única causa efecto que había en esa frase era mi ignorancia para creer que esa fuera la razón. No tenía nada que ver, no eran pobres, no son pobres, viven simplemente y viceversa.

La vida es más simple

Eso es lo que aprendí, daba igual cuanto dinero tuvieras si aprendías que la vida era disfrutar de aquello que te rodeaba, compartir con las personas que te acompañan indistintamente del color, proveniencia, problemas mentales o sociales que tuvieran. Todo el mundo estaba incluido en esa vida, desde el más pobre hasta el más rico, desde el más “normal” hasta el más “extraño”, no había maldad y eso a día de hoy es lo que aprendí y lo que intento enseñarme cada día.

VIAJAR NO ES LO ÚNICO QUE COMPRAS Y TE HACE MÁS RICO

“Viajar no te hace más rico, te hace más libre”

“Viajar es la única cosa que compras y te hace más rico” ” Si viajar fuese gratis no me volverías a ver” “Si ganara la lotería me iría a viajar por el mundo”

No se acaban, los tópicos sobre viajar y el dinero nos persiguen por todas partes y no son más que la prueba de un problema que tenemos: ¿Queremos viajar cueste lo que cueste? Ni mucho menos, la realidad es que tenemos una obsesión con el dinero y como toda buena adicción se interpone entre nosotros y nuestros objetivos o sueños.

Yo que pensaba que viajando solo me encontraría pijos, ricos y algún rey descarriado

Debería añadir, nótese la ironía, pero ya el subtítulo se me hacía párrafo. Viajando no te encuentras un montón de ricos sino más bien un montón de gente a la que por mucho o poco que tengan han antepuesto su sueño al dinero.

Lo que descubrimos

Lo que pasó es que de golpe nos dimos cuenta que el dinero no era más que una trampa y empezamos a ser libres. En parte todos sabemos que el dinero es como una cadena que nos ata y no nos permite hacer lo que queremos hacer, lo que pasa que viajando esa cadena se convierte en una goma elástica, quizá nunca te desates pero a medida que la estiras tu distancia a ella se va haciendo más grande.

Solo puedes descubrir esto si empiezas a viajar

Esto va bastante relacionado con aquél post que escribí titulado No hablamos el mismo idioma no descubres esto hasta que empiezas a viajar, pero una vez lo descubres el dinero ya no te vuelve a atar.

VIAJAR ES LA RELIGIÓN MÁS POTENTE DEL MUNDO

“Viajar nos une como humanos y tiene la grandeza de hacer libre a todo el mundo, viajar es en realidad la religión del siglo XXI”

Si algo he aprendido de las religiones mientras viajo, es que indiferentemente de lo muy injustas, irracionales y peligrosas que son unen. Unen a la gente en torno a una pasión de la misma forma que une un equipo de fútbol entre sus aficionados.

Viajar es como una religión

Viajar une, los viajeros son una comunidad que se ayuda, que siempre tiene temas de conversación, que quieren cambiar el mundo, encontrar el significado de su vida… Viajar es como una religión con la diferencia que no tiene estamentos que lo controlen, no tiene ni dioses, ni reyes, capellanes, ni monjes. Nadie es maestro o discípulo sino que todos son peones o todos son reyes, tanto da que da lo mismo.

Viajar es la religión más potente del mundo

Viajar nos une pero lo mejor es que no nos divide, ni por razas, ni por creencias, ni por lugar de nacimiento, ni por nada de nada. Esa es la gran virtud, cada uno viaja como quiere, con quien quiere, cuando quiere y nadie es más viajero que el otro. Por eso me atrevo a decir que viajar es la religión que nos puede unir como humanos.

¿Te unes?