EL DÍA QUE BUDA LO DEJO TODO Y SE FUE DE VIAJE

El otro día en la cuenta de Instagram de Viajando Sin Planes contaba unas cuantas curiosidades sobre Buda y es que Siddhartha Gautama antes de convertirse en Buda fue un viajero.

Siddharta lo probó todo

Él nació en el seno de una familia rica, obvio si no no hubiera sido famoso, pero la realidad es que Siddhartha se fue a viajar a descubrir mundo. Antes de encontrarse a si mismo, Siddhartha fue un fiestero, probó y vivió todas las vidas que se podían vivir.

Lo que quiero decir

Viajar es un poco eso, no es tanto irse a encontrar la paz interior sino más bien irse a probar todas las vidas que podríamos vivir. Viajar es ir a probarse y descubrirse, no hay que ir mucho tiempo, ni muy poco, simplemente se trata de ir a ver la vida para ver que vida es mejor para ti.

MI PAÍS ES MEJOR QUE EL TUYO

No falla, viajas por el mundo y todos creen que su país es el mejor. Los franceses creen que su comida es la mejor, los argentinos que su té es el mejor, los españoles que su vino es el mejor, los alemanes que su cerveza es la mejor y así podríamos llevarnos un largo etcétera de países y cosas en lo que son los mejores.

El onanismo occidental

No me canso de escuchar lo bueno que es el país de cada uno y no creo que sea culpa nuestra sino de ese onanismo occidental que nos hace identificarnos en términos de mejores y peores. Yo creo que lo mejor que he aprendido de viajar es que mi país no es mejor que ningún otro sino que cada país y cada persona es diferente y hay que saber apreciarla.

Viajar te hace humano

No sabría muy bien como definir ese sentimiento pero lo llamaría nacionalismo común. Todas las naciones, todas las personas son únicas e impresionantes siempre que permitan vivir a los otros. Así que si, tu país es el mejor pero ver otros países te hace descubrir que todos los otros países también son los mejores.

HABLEMOS DE CAMBIAR EL MUNDO

No se trata de un lema político para solucionar el problema Catalunya-España, ni el eslogan publicitario de un banco que te echa a hostias de tu casa si no puedes pagar. Se trata de lo que descubrí viajando y que en realidad todos queremos y necesitamos hacer, hablar.

Queremos hablar

Queremos hablar de nosotros, de nuestro futuro, de nuestra vida, de nuestros sentimientos de la humanidad, del mundo y en general de todo aquello que nos es común como personas. Queremos descubrirnos y cuestionarnos, explorarnos y perdernos, queremos hablar de ti, de mi y de todo.

Conversaciones viajeras y no viajeras

Yo pensaba que lo de hablar de todo eso solo era cosa de viajeros pero en realidad no lo es. Es cosa de todos aquellos que se han liberado de las trabas sociales. De solo hablar de alcohol, hombres y mujeres, de fiesta. Se trata de aquellas conversaciones que teníamos cuando queríamos cambiar el mundo, como si aun no lo quisiéramos.

Viajando vuelve el revolucionario que hay en ti

No se si fue el libro Diarios de motocicleta del Che Guevara que un día cayó en mis manos o la obvia desigualdad que existe entre aquellos que hemos nacido donde lo tenemos todo y aquellos que ves viviendo entre todas las miserias que el mundo occidental no quiere ver. No se trata de volverse comunista (el comunismo y el capitalismo están acabados por una simple razón, se crearon para un sistema político y económico que no consideraba la que probablemente sea la mayor revolución de la humanidad, la revolución tecnológica). Se trata de volvernos más humanos, de cambiar el mundo entre todos y no entre jeques, reyes y algún que otro presidente loco mediocráticamente elegido.

Hablemos

Hablemos de lo que nos une, hablemos en el bar o hagámoslo tomando un mate, expresemos nuestros sueños y nuestras dudas más personales y si no te atreves a hacerlo en tu casa, viajemos…

QUÉ PASÓ EL DÍA QUE ME DI CUENTA QUE VIAJANDO LA PUBLICIDAD HABÍA DESAPARECIDO DE MI VIDA

Vivimos rodeados de anuncios, mensajes, opiniones de gente que consideramos inteligente. Toda esta preparado para nosotros, para que consumamos, según nuestros patrones sociales, nuestra cultura, nuestros gustos y nuestras opiniones.

Estamos contaminados

Si bien es cierto que la publicidad y el marketing nos hace descubrir cosas que pueden ser útiles para nuestra vida y para nuestro día a día, también nos va sumiendo en una confusión entre aquello que necesitamos y aquello que nos hacen creer que necesitamos.

Viajando te liberas de esa confusión

A veces ni sentimos que estamos rodeados de tanta publicidad y yo tampoco me di cuenta hasta que al cabo de un tiempo me di cuenta que ya no necesitaba casi nada para vivir. Es más, me di cuenta que tenía muchísimas cosas que solo creí que me eran útiles porque me lo habían dicho pero que en realidad no cambiaban nada en mi vida.

El coche

El caso del coche creo que es el más significativo, te lo venden como tu libertad, con él podrás irte por todo el mundo con tus amigos. Bueno, a duras penas salía una vez a la semana fuera de mi ciudad después de haber insistido a casi todos mis amigos para ir a visitar algun lugar.

A día de hoy me he recorrido media Asia sin la ayuda de ningún coche privado, este es solo un ejemplo de entre miles de cosas que compramos sin que en realidad necesitemos, así compramos móviles de 1000$ para hablar por whatsapp, hacer fotos y bueno pedir un taxi…

Viajar me liberó el consumismo innecesario

En realidad puedo decir que consumo mucho más y en muchos más lugares, el hecho de que la publicidad y el marketing en los sitios a los que viajo no esten hechos para mí me ha hecho libre. Consumo solo productos de primera necesidad, comida, bebida y batidos de frutas. Pero no solo es eso, consumo mucho más responsablemente, suelo ir a los puestos de comida local, suelo comprar ropa de segunda mano o simplemente me compro una camiseta y me dua un año entero usandola el 50% de los días. Diría que cada vez necesito menos cosas, pero las cosas que necesito me hacen disfrutar de la vida.

Escapar de la publicidad es imposible

Escapar de la publicidad es imposible a no ser que te vayas a vivir o viajar por otro país, esa libertad solo la sienten aquellos que han viajado alguna vez y solo si tu también viajas lo podrás sentir.

YO NO SOY COMO LOS DEMÁS

Es como una sensación, no sabes definirlo muy bien, pero ya hace tiempo que ves que la vida occidental no va bien y notas como que le falta algo. Eso sentía yo también, sentía como que en algún lugar, de alguna manera había otra forma de vivir. Una manera de vivir más libre, en la que tú puedas ser tú aunque no sepas lo que eres.

No sé lo que soy pero sé lo que no soy

Creo que casi nadie sabe lo que es y los que aparentan saberlo probablemente jamás se lo han preguntado. Yo no sé lo que soy pero estoy seguro de que no soy una persona “normal”, yo no he venido al mundo a pasar como pasan las hojas de un árbol, No hablo de ser un famoso actor de cine, ni el presidente de mi país. Hablo de ser una persona que vive su vida para que cuando llegue el momento, sea tarde o pronto, pueda decir “esta es la vida que quería vivir”.

Vete a buscar lo que eres

Supongo que si has llegado hasta este momento del texto tú también crees que no eres una persona “normal”, yo creo que eso es una señal. Es tu cabeza diciéndote, hazlo cambia tu vida, cambia tu mundo y hazlo viajando.