Blog para romper con todo

SI DEJAMOS DE VIVIR EN COMUNIDAD NOS VOLVEMOS MENOS HUMANOS

«La realidad es que no son felices porqué tengan poco si no porqué se tienen los unos a los otros, ese es el secreto, vivir en comunidad «

Ya sabemos que el sistema individual, capitalista y liberal en el que vivimos es el «sistema perfecto». Los que con la caída del muro de Berlín decretaron el fin de la historia nos lo dijeron. Pero se les olvidaba algo, no se trata de revivir absurdas luchas capitalistas-comunistas de hace 50 años y que salen tan rentables a los políticos para acabar haciendo nada. Se trata de mirar hacia delante y empezar a mirar a los problemas que no atañen como personas y sociedad individualista.

Una economía sana y una sociedad enferma

Si para tener una economía sana, creamos una sociedad enferma entonces es que el sistema está fracasando decían en un libro que mi amigo Marc me recomendó y que yo también lo hago después de leerlo: El vendedor de tiempo, de Fernando Trías de Bes.

Un libro rápido, fácil de leer pero muy interesante. Yo también estuve enfermo pues obviamente un sistema dónde el único objetivo vital es el éxito personal y profesional se le escapa una cosa: estamos vivos por vivir en comunidad, porqué tenemos familia, amigos y porqué nos apoyamos mutuamente.

Lo que se ve viajando y el secreto de vivir en comunidad

No soy el primero que se da cuenta que el nivel de desarrollo económico de un país está intrínsecamente relacionado con el número de depresiones, siendo esta relación: a más desarrollo, más depresiones y en consecuencia suicidios.

Y es que viajando uno no se puede dejar de fijar en la felicidad de aquellos que no tienen nada, algunos sueltan frases del rollo «Con tan poco, tan felices». Pero la realidad es que no son felices porqué tengan poco si no porqué se tienen los unos a los otros, ese es el secreto. Bueno yo diría que el hecho de aun creer en dioses y seguir religiones que eliminan sus dudas existenciales también ayuda. Pero al final eso no es más que otra manera de sentirse respaldado por otra comunidad, la comunidad religiosa.

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Lo hemos olvidado, estamos perdidos en un mar de significados, queriendo ser alguien, buscando nuestro destino, aquello para lo que vinimos o para lo que nos trajeron. ¿Quién lo sabe? ¿que hacemos aquí?¿y si no voy a ser nadie para que vivir?¿Y si no voy a ser nada que hago aquí? -Quién coño me responde esto- grito desde dentro. -¿Pero que coño quieres ser?- me respondo después de un tiempo pensando-. Ya eres todo lo que puedes ser, eres un ser humano, eso es todo. ¿Por qué hay que ser alguien? ¿alguien ha pensado lo absurdo de que si todos somos alguien nadie es nada otra vez? No, no hay que ser nadie, no hay que ser nada, solo hay que vivir tan simple como eso… 📸 Este señor de 92 años se levanta cada día para trabajar en su pequeña lavanderia en una callejuela de Chiang Mai. A veces sonrie, a veces refunfuña un poco, le da de comer a sus palomas y, eso si, te saluda siempre que te ve. En un mundo donde las multinacionales controlan cada uno de nuestros placeres, el marketing acapara cada rincón de tu vida, las frases del tipo "yo soy esto o lo otro" se escuchan como escudo de reafirmación del que no sabe lo que és, llevarle mi ropa a este señor me representa una vida más simple, más sencilla, más real, más como antes. En los 10 minutos que le visito al día recibo lo que ni un millón de campañas de marketing serán capaces de conseguir jamás, el alma de las personas. Por eso creo que hacer un mundo mejor es ser un poco más persona con los que tenemos al lado y ser un poco menos "alguien" para el mundo. #reflexionesviajeras

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Entonces ¿hay que volver a creer en dios?

No se trata de eso, más bien de mirar a lo que nos llena para dejar de seguir la búsqueda interior materialista que no nos lleva a ninguna parte. Algunos creerán que el beneficio propio es la fuente de nuestra felicidad, pero todos sabemos que aquello que nos hace felices siempre está relacionado con ayudar, acompañar, compartir y da igual si es con un perro, tu pareja o tu vecino. Estamos hechos para compartir y ayudarnos entre todos y no para conseguir ser más ricos que el de al lado.

Creo que al final viajando no hacemos otra cosa que mirar a nuestro pasado para entender nuestro presente. Y desde luego vivir en comunidad es una de las fuentes más claras de felicidad que se pueden ver viajando.

Muchas gracias por leerme

Hola viajero/a, ¿qué conclusiones has sacado tu de viajar?¿Qué es aquello que te ha hecho mejor persona?

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