Blog de Will Luna

DE HUMANOS A CUCARACHAS Y COMO SE PUSO EL SOL

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Atardeció para la humanidad

Se ponía el sol, así como si nada, ni yo lo buscaba ni él quiso encontrarme. He visto gente a la carrera, desesperada por sus rayos, otros ni se inmutan y pasan a su lado como si aquella triste luz que se aleja cada tarde no fuera nada más que la señal para volver a casa, en una vida que no tiene más sentido que ese vivir. 

Se ponía detrás de aquella montaña, aquella montaña que cada día encarna oraciones que pasan de árbol en árbol cómo si de un rumor se tratara, los grillos parecen responder como diciendo: aquí solo grito yo. Vaya tontería, cómo si el resto de seres vivos debieran protegerse de algo que han arrebatado al resto. Eso solo lo hace ese ser que tras nombrarse elegido por dios como su representación en la tierra, utiliza su gran poder para hacerse propietario de todo.  

Puesta de sol en Chiang Mai

Sobre las cucarachas

Intrépidas las cucarachas -irónico como menos es que el ser humano haya elegido un insecto tan modesto para definir aquellas personas que se aprovechan del resto, como si esas personas vivieran entre basura y escombros- intrépidas que silenciosas y ante la evidente posibilidad de morir aplastadas o ahogadas o quien sabe cuál será la próxima trampa que tan vanidoso ser les tendrá preparada, salen a pasear, no porqué el sol se ponga, si no porqué les da la gana, como si ahora que ya no hay un lugar en la tierra dónde tengan la posibilidad de vivir sin ser aplastadas, ese miedo ya haya dejado de importarles. 

¡Ay!¡Quién fuera cucaracha! 

Perdón por la distracción, se ponía el sol y ante la evidencia de la capitalización del todo, veo correr unos cuantos humanos que como si no hubieran aprendido la lección se lanzan a cazar el último resquicio de naturaleza que parece no pueda ser capitalizado.  

Yo prefiero admirarlo de reojo, fingiendo ignorancia o aún mejor desinterés, el resto me mira como si estuviera loco. Locos vosotros que vais gritando a los cuatro vientos como si no supierais que cada vez que uno de aquellos que posee medio mundo os escucha, convierten lo que sea que habéis dicho en un puto dólar.

Muchas gracias por leerme

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